domingo, 22 de mayo de 2016

Tristeza y Alegria


Dijo Rabí Aharón de Karlin: Tristeza significa, me deben, me falta. Todo es beneficio personal. Su corazón no está dirigido hacia el Cielo … ¿Y quién te dijo que te deben a tí y que no eres tú quien debes?
¿Y qué sucede cuando los otros no hacen aquello que nosotros, en nuestro fuero interno esperamos, no satisfaciendo consecuentemente nuestras expectativas?
Entonces nos ponemos mal y “odiamos” al mundo entero.
En cambio, cuando la persona comienza a vivir una vida proactiva, dejando de estar concentrada en qué le dicen y qué no le dicen, qué le hacen y que no le hacen (etc. etc.), comienza a liberarse de la esclavitud y de la dependencia emocional respecto de sus semejantes, siendo ella la generadora activa de su propia realidad (contribuyendo mucho más exitosamente también de su propia felicidad …



Dijo el Jozé de Lublin: Hace más daño la tristeza en el servicio a Hashem, que el pecado por el cual la persona se entristece …
¿Y por qué esto es así?
Porque a diferencia del pecado cuyo daño es puntual, la tristeza busca prolongar el daño que la sensación de haber pecado ocasionó, haciendo que el daño se proyecte transformándose en algo mucho más terrible y global.
Y en este sentido, todo lo que busca la tristeza no es otra cosa que desgastarnos y debilitarnos interiormente, haciéndonos sentir que “somos un desastre” y que no valemos “nada”, que “siempre” nos equivocamos, y que de “nada” va a servir que vanamente nos esforcemos por cambiar …
Y sin lugar a dudas, que el efecto negativo que los sentimientos de angustia, remordimiento de conciencia y autocompasión generan, son muchos más terribles y destructivos, que el efecto puntual que el pecado en sí hubo de generar …
Y si bien no debemos despreciar el hecho que cometamos transgresiones, debemos de esforzarnos por realizar el proceso de arrepentimiento de una manera rápida, enfocada y puntual; saliendo “rápidamente” de dicho lugar, para así continuar construyendo nuestra vida, con fe y esperanza, alegría, amor y felicidad.
Dijo Rabí Shmuel de Zojatchov: Cuando el corazón está desbordante de alegría, no diferéncia entre aquel a quien ama y aquel a quien odia.
¿Y por qué no diferéncia?
Porque todo lo que provoca que la persona haga diferencias entre el trato que brinda a sus semejantes, no es otra cosa que el rigor y la rigidez interna que se despiertan como consecuencia de sentimientos o pensamientos negativos que eventualmente la persona alberga.
Y si bien somos personas y no ángeles, y cuando nos hacen cosas malas ellas -generalmente- nos afectan, sin lugar a dudas que el efecto que ellas tienen el potencial de provocar en nosotros, es mucho más grande aún cuando albergamos en nuestro corazón sentimientos negativos que de por sí ya nos predisponen “intuitivamente” hacia ello.
Y por el contrario, cuando aprendemos a vivir genuinamente con alegría interna, felices de lo que somos y felices de aquello que por la bondad de Hashem tenemos, solemos ser mucho más flexibles y mucho menos rígidos hacia nosotros mismos y hacia nuestros semejantes, teniendo la capacidad de fluir y expandir nuestra alegría y nuestro amor a todas las demás personas, sin la tensión interna que genera el discernimiento cuando este es realizado fuera de lugar …
Y sin lugar a dudas, la forma de salir ganando en la lucha por la felicidad en la vida, es aprendiendo a vivir con mucho más amor y con mucha menos rigidez, transformando a lo potencialmente negativo en positivo y a los potenciales -o verdaderos- enemigos en amigos.
Dijo Rabí Najman de Breslav: Lo principal de la alegría está en el corazón y el corazón no podra alegrarse hasta tanto no se haya eliminado aquello que está torcido dentro de él.
Y es justamente en éste punto donde se encuentra la verdadera y genuina sabiduría que recibió el pueblo de Israel hace más de 3300 años a los pies del monte Sinai, una sabiduría que nos enseña a tener una mente sensible y un corazón inteligente, haciendo más y mejor por el bien de nuestros semejantes, que en definitiva no terminará siendo otra cosa que el máximo bien para nosotros mismos.
Y hasta tanto la persona no haya trabajado para depurar su corazón eliminando de él todo sentimiento “torcido” o negativo, es imposible que la persona puede acceder a una vida real y verdaderamente plena, llenándose su corazón de alegría y de felicidad


lunes, 9 de mayo de 2016

Visión de Vida

La visión de vida amigos trabaja como un faro, capaz de señalar tareas, iluminar objetivos y metas de aplicación práctica. 
Sin embargo, la visión debe comprender también propósito, 
sus componentes son :

1. Valores y valores fundamentales.
2. Propósito o Misión.
3. Imagen futura, clara y detallada.


Sin uno de estos componentes no se encuentra, la visión deja de trabajar como un faro, y no funciona como motor motivacional.


miércoles, 20 de abril de 2016

Oración


La persona que sólo acude a YAHWEH en sus momentos de debilidad o de extrema "religiosidad", tal como acostumbra a hacer el hombre moderno, entonces sólo, con suerte, puede emitir pálidos gimoteos inconsecuentes, pues su voz, su corazón, su alma no están "entrenadas" para orar.

Además, como en todos los aspectos de la vida, para alcanzar la perfección en cualquier actividad o materia es imprescindible la dedicación y prácticas continuas, incluso en los momentos en que no se "siente" la necesidad de realizar tal ejercicio.


lunes, 14 de marzo de 2016

Virtud ?.




Que es la virtud?.

Las virtudes son el patrimonio moral del hombre. Ellas le ayudan a comportarse bien en toda circunstancia, es decir, a hacerle bueno en el sentido más verdadero y completo. Ningún hombre nace bueno o malo, como nadie nace médico o artesano, pero de la naturaleza recibe la capacidad para llegar a serlo. Y el deber de ser virtuosos, es decir, buenos en el sentido auténtico, debe ser un empeño de todos porque todos deben buscar mejorar moralmente. No existe otra posibilidad: o se hace uno mejor o se hace peor. Esto significa o que se adquieren las virtudes o nos abandonamos a los vicios.

El hombre virtuoso es una persona verdaderamente libre. En cambio, el fumador empedernido está sometido por el tabaco, el alcoholizado no es una persona libre para elegir en materia de alcohol, el drogadicto es una persona encadenada. Son todos ejemplos de esclavitud.

La adquisición de las virtudes es el único camino para ser verdaderamente libres, maduros, dueños de las propias acciones. Se comprende entonces la importancia vital del mandato de Yahshua: 


Lo que significa: haceros virtuosos, es decir, buenos, haced el bien imitando a vuestro Padre celestial.

jueves, 11 de febrero de 2016

Las Palabras



Son tan livianas como el viento...
pero tienen un poder tan grande
como el Universo...
Con una palabra se puede Vivir y por una palabra se puede Morir...

Las palabras.

domingo, 24 de enero de 2016

Vulgaridad

Las sociedades se comportan pendularmente, pasan de un extremo al contrario, y para llegar al medio necesitan ir de un lado a otro hasta irse moderando y encontrar el medio.

Porque todo vale para expresar ese ansia de individualidad y alejamiento de la vulgaridad que cultiva el hombre moderno;


Envuelta en raso, suave, brillante, la vulgaridad, se ha deslizado en la televisión, el cine, la publicidad, el lenguaje… y se ha convertido en un fenómeno transcultural y transnacional. 



Es una vulgaridad vivir para uno mismo.
  
La vulgaridad es un fenómeno extendido.

viernes, 22 de enero de 2016

Empezar de nuevo

Empezar de nuevo
en los que nos encontramos con necesidades, responsabilidades y compromisos. 

Y esos tiempos cada ser humano es quien los marca, ya que nadie mejor que uno mismo, es consciente de cuando acaba cada etapa de su vida en la que está inmerso.

Recuerda; 
que siempre hay alguien que física o espiritualmente nos apoya, y que gracias al amor, al esfuerzo, la voluntad y el cariño de los seres podemos hacer cosas, comprometernos, aprender, equivocarnos, pero siempre pase lo que pase tendremos la oportunidad de volver a empezar.
Esa famosa frase que dice…..
”Nunca es tarde para empezar” es cierta, ya que la vida es eterna y continuada y en numerosas ocasiones aun no siendo conscientes de ello empezamos cosas en una vida, que luego acabamos en otra.